Fundación en París
Louis-François Cartier, hijo de un metalúrgico, se hace cargo del taller de su maestro Adolphe Picard en el número 29 de la rue Montorgueil de París. Nueve años después, la Princesa Mathilde, prima de Napoleón III, adquiere su primera pieza de Cartier, abriendo las puertas de la alta sociedad francesa a la joven maison.
El rey Eduardo VII llamaría más tarde a Cartier: el joyero de reyes y el rey de los joyeros.

















