Nivada Grenchen nace en 1926 en la ciudad suiza de Grenchen, corazón de la relojería helvética. Desde el primer día la firma se construye sobre una idea clara: fabricar relojes que funcionen, duren y sirvan para algo. Esa filosofía da lugar a algunos de los relojes-instrumento más icónicos del siglo XX: el Antarctic, primer reloj en llegar al continente blanco; el Chronomaster Aviator Sea Diver; el Depthomatic y el Depthmaster, pioneros del buceo profundo; el F77, embajador estético de los años setenta. Hoy, cumpliendo su centenario, Nivada Grenchen reedita sus iconos con construcción contemporánea y la misma vocación que tuvo en 1926.