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El reloj Robot – MB&F: HM12 The Guardian
La máquina horológica
MB&F ha presentado la Horological Machine 12, casi veinte años después del lanzamiento de la HM1 en 2007. El punto de partida del proyecto, que se desarrolló durante más de cuatro años, fue la primera Horological Machine concebida enteramente por Maximilian Büsser y Maximilian Maertens, sin la participación del histórico colaborador de diseño Eric Giroud.
El resultado ha sido un robot cuya cabeza funciona también como reloj de pulsera, con sus indicaciones dispuestas para formar un rostro: dos ojos que miran al frente, una boca debajo y, sobre todo ello, visible a través del zafiro, un cerebro mecánico expuesto. En conjunto, el reloj suma cerca de 1.500 componentes.

Especificaciones técnicas
La caja de la HM12 está fabricada en titanio de grado 5 y mide 49,3 mm de largo, 43,6 mm de ancho y 13,8 mm de grosor, con tres cristales de zafiro y un sistema mecánico integrado que hace de párpados, accionado desde la corona del lado izquierdo de la caja. La esfera combina horas saltantes a la izquierda, minutos retrógrados a la derecha, un tourbillon volante a las 12 horas y un micro-rotor visible por el lado de la esfera. El movimiento es un calibre automático desarrollado íntegramente en la casa, con micro-rotor de doble cara, tourbillon volante, 646 componentes, 86 rubíes y una reserva de marcha de 84 horas.

Además, incorpora un termómetro mecánico a modo de corazón, una lupa integrada en uno de sus brazos y una linterna UV desmontable en el otro para activar el Super-LumiNova del reloj y del propio robot. Mide 22 cm de diámetro por 38,2 cm de altura y pesa aproximadamente 15 kg con su base. La pieza se produce en tres colores: verde, azul y púrpura. Cada uno está limitado a 12 unidades, con un precio de CHF 280.000 más impuestos.

El por qué
MB&F ha construido su identidad sobre la idea de transformar recuerdos de infancia, ya sean naves espaciales, robots, coches de carreras… en relojes. La colaboración con L’Epée 1839 ya había dado como resultado relojes-escultura como Melchior, Balthazar o Grant, pero siempre como piezas de sobremesa independientes del reloj de pulsera. La HM12 The Guardian da un paso más allá, ya que integra ambos mundos al mismo tiempo, donde su cabeza es extraíble mediante un sistema de liberación rápida para poder ponértelo en la muñeca.
El mecanismo de pantallas faciales es el corazón conceptual de la pieza, ya que se trata de un sistema completamente independiente del movimiento, con más de 200 componentes dedicados únicamente a deslizar los párpados, permitiendo al usuario detenerlos en cualquier posición para crear distintas expresiones. Es una complicación sin función alguna, pero ejecutada con el mismo rigor de acabado e ingeniería que MB&F exige a sus complicaciones más serias, como el tourbillon volante o el micro-rotor de doble cara.









